domingo, 27 de diciembre de 2015

Luis Barragán, un máster de la luz, el color y el espacio... del silencio y la soledad

Luis Barragan

Félix Candela, Pedro Ramírez Vázquez, Ricardo Legorreta, José Villagrán García, Juan O'Gorman, Mario Pani, Enrique Del Moral, Agustin Hernandez, y Teodoro González de León son algunas de las muchas personas que participaron en la evolución moderna de México. 27 años después de la muerte de Luis Barragán su obra arquitectónica sigue vigente y sorprendiendo, es, sin duda, un máster de la luz, el color y el espacio. Aquí tienes una pequeña selección de su trabajo.


La primera vez que vi una imagen de este arquitecto me entusiasmó, y es que sus obras parecen vivir en la atemporalidad, estar en reposo, alejados de la realidad, de lo bueno y de lo malo, están en otra realidad. Una realidad perfecta para la reflexión en solitario, y es que Barragán diseñaba sus edificios abiertos hacia al cielo.


Su trabajo va más allá de la arquitectura, sus casas son espacios donde sentir, donde encontrarse, lugares mágicos llenos de belleza, recurre a las líneas limpias, la luz, al contraste de colores y a las zonas que genera entre los muros y orificios de las viviendas. En definitiva diría que se trata de una arquitectura serena, íntima y onírica.

Luis Barragán, 1902-1988

Luis Barragan

Luis fue un arquitecto mexicano conocido por crear un expresivo estilo moderno, es por ello que se convirtió en el arquitecto más conocido de México y el símbolo del movimiento moderno mejicano, integrado por otras grandes figuras como Félix Candela, Pedro Ramírez Vázquez, Ricardo Legorreta o José Villagrán García, entre muchos otros.

Una parte crucial de su biografía fue el largo viaje que realizo a Europa, concretamente a España y Marruecos entre 1925 y 1926. Impresionado por la influencia musulmana, y en concreto, quedó fascinado por la presencia de tanto color y agua en la arquitectura española. Queda deslumbrado con los interiores mediterráneos, las casas diseñadas hacia dentro, con esos preciosos patios interiores, los juegos de la luz y la integración de la arquitectura con el paisaje.

En 1931, hizo su segundo gran viaje, esta vez a Nueva York y a París, donde conoció nada más que a Le Corbusier, Konstantin Melnikov, y Friedrich Kiesler. A su regreso, Barragán se trasladó a la Ciudad de México, donde estableció su despacho, y en el que realizo proyectos residenciales y comerciales de estilo racional y funcional.

En París visita la Exposition Internationale des Arts Décoratifs et Industriels Moderns donde se topa con una fotografía de un jardín diseñado por Ferdinand Bac y su libro Jardines Enchantés, que junto a las casas mediterráneas que había visitado en su anterior viaje a Europa, según el propio Barragán, sería el punto de partida para sus futuros jardines.

“Le Corbusier decía que del infinito número de soluciones que existen para un edificio o cualquier problema de urbanismo o de edificación hay soluciones que expresan belleza y otras no. Hay que tratar de llegar a aquellas que expresen belleza, es decir a una arquitectura emocional, pero, por supuesto, sin descuidar en lo más mínimo la técnica ni el funcionalismo de los espacios que se van a usar”.
-explicaba Barragán

Al hablar de Le Corbusier he recordado su Palacio de Justicia en Chandigarh en la India construido en 1956, es evidente que Le Corbusier como Barragán forman parte de un mismo movimiento estilístico, con lo que es natural que sus obras tengan muchas cosas en común, pero en esta obra en concreto de Le Corbusier se podría decir que es más de Barragán que del propio Le Corbusier. El trabajo destaca por sus espectaculares muros de color, sus grandes orificios y las zonas que genera entre ellos, en el enlace puedes ver unas hermosas imágenes de la construcción y comparar. A ver qué te parece.

Por otro lado Luis estaba muy influenciado por la arquitectura rural mexicana, la cual vivió intensamente durante su infancia, una arquitectura llena de penumbras, muros altos y paredes encaladas que lo influenciaría también en el que sería su personal estilo en el futuro.

En este estilo personal destaca la combinación de la textura, el color, los materiales y los elementos naturales con el estilo de la Moderna Internacional, demostrando de esta manera que el mejor diseño es consciente de su entorno y su patrimonio.

Luis Barragan

Para Luis los hogares son como refugios, por eso en sus diseños destaca el muro macizo, con ventanales estratégicamente situados e interiores muy sobrios, iluminados a través de patios interiores. Gracias a estos ventanales y ambientes crea unos juegos de luz y de color impactantes, realizando espectaculares geometrías de color y luz, que también, aplica en su propia casa.

Imágenes | Rene Burri vía Magnum Photos y 'Luis Barragán' de José María Buendía.

Cuadras de San Cristóbal, Ciudad de México, 1969

Luis Barragan

Empiezo por uno de sus trabajos más conocidos y bellos. A la edad de 62 años, en 1964, el arquitecto comienza el proyecto de una de sus obras más representativas, la Fuente de los Amantes ubicada en el municipio de Atizapán en México.

Esta obra se enmarca dentro de un proyecto mayor, las caballerizas de la Cuadra San de Cristóbal y de la Casa Egerstrom, pensadas por el arquitecto para una comunidad de jinetes. El conjunto se convirtió en un símbolo de su obra por el impecable uso del agua, la abstracción geométrica de los distintos planos y el color, elementos recurrentes en su carrera.

Luis Barragan

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La fuente está pensada para ser uno de los lugares de uso público, en concreto como bebedero para los animales. El propio Barragán lo describe así:
“...la profundidad del estanque la calculé para que al pasar el caballo, le llegara el agua a la panza...”

El jinete entra por un acceso lateral custodiado por el gran muro rosa, hasta llegar a la pileta, donde el caballo se sumerge en el agua. Todo ello acompañados por el ruido del agua, que cae como una cascada desde un acueducto apoyado sobre otro muro del mismo material. De esta forma el agua está en calma y en movimiento a la vez.

Como he comentado al inicio Luis recibe una gran influencia de la arquitectura colonial mexicana y de las construcciones mediterráneas, que lo lleva a usar el agua como un elemento arquitectónico más en casi todas sus obras, se convierte en un elemento característico en su obra. Va más allá de los pozos y acueductos de las haciendas y conventos, y usa el agua como si de una escultura se tratara.

Luis Barragan

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El diseño de este conjunto es de un carácter fuertemente expresivo, como una puesta en escena cinematográfica, puramente esteticista y, a pesar de su sobriedad es tremendamente preciosista. La abstracción de los elementos contrasta con sus fuertes colores, y el grosor de los muros le da profundidad a las aperturas y pórticos insinuando los jardines vecinos y abriéndose al cielo.

Este juego compositivo, vimos un ejemplo parecido no hace mucho en el laberinto cromático Dwelling dee Krijn de Koningentre, a base de muros ciegos y perforados, generan una experiencia, y ésta además, se ve acentuada con el sonido del agua en movimiento, el suelo sin pavimentos y los olores de la vegetación elegida por el mismo arquitecto.

Imágenes | Stephen Silverman y Enrique.

Casa Gilardi, Ciudad de México, 1975

Luis Barragan

El juego de luz, color y agua que realiza en esta piscina interior es magistral, en esta obra vemos como Barragán utiliza el agua para manipular la luz con una teatralidad muy bella. Dependiendo de la temporada del año la luz crea unos efectos u otros, con lo que la misma estructura y espacio se transforma, muta gracias a los distintos juego de luz y color que se generan.

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Imágenes | Elizabeth Heyert y Kim Zwarts.

Casa estudio de Luís Barragán, Ciudad de México, 1948

Luis Barragan

Barragán estaba interesado en la artesanía local, así como en el modernismo europeo, la iconografía cristiana, y los iconos del pop, incluso, fascinado por la pareja andrógina de David Bowie, Iman, cuya foto enmarcada descansa sobre un aparador en su dormitorio. Está claro que dentro de sus muros vivió un ser humano brillante, muy complejo, con muchas cosas que decir.

Luis Barragan

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Imágenes | Jöana, Aarón Martínez Ornelas, LrBln, Stephen Silverman, Barragan Foundation y Kim Zwarts.

Casa Gálvez, Ciudad de México, 1954

Luis Barragan

Su interés por los jardines y la arquitectura paisajista y su deseo de no depender financieramente de sus clientes, lo llevó a convertirse en promotor inmobiliario. Sus obras posteriores se basan en una retórica sobre arquitectura vernácula universal que Barragán formula con antecedentes del norte de África, España, y zonas rurales de su natal estado de Jalisco.

Este interés se vio enriquecido cuando en 1951 visita Marruecos, aplicándolo en su obra con un lenguaje formal propio con gruesos muros y aberturas dosificadas, donde los acabados son de marcada textura y con brillantes colores.

Luis Barragan



Luis Barragan

Imágenes | Kim Zwarts y Auspicious Places.

Casa Eduardo Prieto Lopez, 1950, Mexico Ciudad

Luis Barragan

Luis Barragan

Imágenes | Stephen Silverman

Un joven Ricardo Legorreta junto a Luis Barragán en la casa de este segundo

Luis Barragan

Al también arquitecto mexicano Ricardo Legorreta, gran amigo de Luis Barragán, me gustaría dedicar un post monográfico un día de estos. Pero mientras disfrutemos de estas magníficas imágenes.

Cuando Barragán gana el premio Pritzker, el premio más importante de arquitectura, agradece con un discurso cargado de belleza y poesía, del que destaco alguna de las frases que pronunció, que son, sin duda, la base para entender y disfrutar su arquitectura:

“Me he dedicado a la arquitectura como un acto sublime de la imaginación poética. En mí se premia…. a todo aquel que persigue la poesía y la belleza”
- Con estas palabras recibía en 1980 Luis Barragán el premio Pritzker describiendo el epítome de su arquitectura: poesía y belleza.

“En mis jardines, en mis casas siempre he procurado que prive el plácido murmullo del silencio, y en mis fuentes canta el silencio”.

“Solo en íntima comunión con la soledad puede el hombre hallarse a sí mismo. Es buena compañera, y mi arquitectura no es para quien la tema y la rehúya”.

“En mis proyectos y en mis obras no ha sido otro mi constante afán, pero hay que cuidar que no la ahuyente una indiscriminada paleta de colores. Al arquitecto le toca anunciar en su obra el evangelio de la serenidad“.

“En el jardín el arquitecto invita a colaborar con el reino vegetal… es el más eficaz refugio contra la agresividad del mundo contemporáneo”.

Imagen | GG México

Con esta imagen y estas citas acabo este post dedicado a uno de los arquitectos más influyentes de la modernidad mexicana, cuya obra ha influenciado en arquitectos actuales de todo el mundo, no sólo en aspectos visuales sino conceptuales.

Bibliografía | 'The Architecture of Luis Barragan' de Emilio Ambasz, 'The architecture of Luis Barragan' de Stephen Silverman, 'Luis Barragán' de José María Buendía, Barragán Foundation, Casa Luis Barragán y Wikipedia.
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